Las posibilidades del RAW

Tarde en Bajamar, Tenerife

Tarde en Bajamar

Ayer por la tarde mientras paseaba con mi hija por Bajamar, buscaba la disculpa perfecta para apuntar con mi cámara. Encontré a esta gente, que como nosotros, paseaba tras el almuerzo.

Una vez en casa, me dispuse a retocar este archivo RAW. Desde hace ya bastante tiempo que no tomo fotografías en Jpeg, puesto que una vez que conoces las ventajas del RAW, es muy difícil echarse atrás.

El RAW se le podría llamar con el “negativo digital” del que poder extraer mucha más información sin excesiva pérdida de calidad. Además es un flujo de trabajo “no destructivo”, al que siempre puedes volver una y otra vez para hacer nuevos ajustes, editando diferentes versiones de un mismo original.

Esta imagen reconozco que tiene un retoque muy personal, rico en grises suaves, ligeramente oscura, sin estridencias, pero sin renunciar al blanco y al negro, e intentando extraer el mayor detalle posible en los extremos sin que la calidad se vea comprometida.

Lo bueno del procesado RAW es que puedes elegir tu propio estilo personal y guardar tus preferencias, de forma que puedas tener una continuidad en tu flujo de trabajo.